Nuevas PYMES

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Nuevas PYMES… ¿es mejor tener más?

Todos los años…. o incluso todos los meses, listas o no,  tenemos nuevas PYMES (Pequeñas Y Medianas Empresas) iniciando operaciones.  Algunas agencias financieras muestran orgullosos los montos que han prestado a este rubro como si se tratara de una verdadera ayuda social.  Otras agencias, de corte “chupa-sangre” prefieren no hablar de cuanto han prestado a los emprendedores para lograr mantenerse a flote.  Lo que nadie sabe es cuántas de estas nuevas empresas sucumben antes de los tres años; pero se cree que es un número muy alto.

Hay muchas razones para que las nuevas PYMES se vean tan amenazadas.  La pequeña empresa es de por sí una presa fácil si su dueño no está preparado.  La preparación es la parte más larga y más difícil en la creación de la pequeña empresa.  Hay que hacer muchas preguntas para luego organizar y analizar la información.  Solo entonces se puede iniciar el diseño de planes para crear negocios.  Pero de hacerse bien, el emprendedor podrá disponer de muchos recursos para afrontar el mercado.  Para empezar, un emprendedor debe aprender a vender y aprender como llevar la contabilidad, pero eso es solo para empezar.

Los riesgos y dificultades son grandes para las nuevas PYMES.  Es muy común que luego de iniciar una empresa, su dueño no pueda cumplir a cabalidad con todas la obligaciones legales, como el pago de patentes y el pago de impuestos.  Además, muchas veces el emprendedor no puede hacerle frente a la responsabilidad patronal del pago de seguro.  Y si el emprendedor es auto empleado, es sumamente común que no se pague su propio seguro ni cotice para una pensión en su vejez.  Como si fuera poco, su falta de preparación no le permite hacer inversiones que le permitan diversificar sus ingresos.  O, si decide algo como “quiero invertir”, no sabrá cómo hacerlo bien.  De esa manera corre el riesgo de que su pequeña empresa llegue al punto de necesitar renovación de equipos o simplemente deba reiventarse porque la población que atendía ya no está ahí.  En ese momento, la falta de preparación lo dejará muy mal parado.  Si, encima de esto el emprendedor no ha venido trabajando en su superación personal y autoestima, los reveses del negocio pueden dejarlo desanimado y hasta derrotado.

Por todo esto, las nuevas PYMES están llamadas a sacar provecho de la era de la información en que estamos.  Los pasos para crear una empresa no son ya los de copiar los negocios que están de moda.   En cambio, ser emprendedor requiere prepararse, más que nunca, para generar negocios innovadores.  Es importante entender que no importa cuánto dinero se tenga disponible; si no hay un buen plan, ese dinero se acabará tarde o temprano.  Asimismo, si se posee un buen plan, se puede llegar muy, muy lejos con una inversión inicial moderada… pero siempre se necesita una inversión.  Los dueños de las nuevas PYMES deben disponer una monto saludable propio; no todo puede ser financiado.